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Huston tenemos un problema

  • Published in Política

EL BAR DE PEPE

Houston, tenemos un problema. La popular frase fue pronunciada el 13 de abril de 1970, dos días después del despegue de la misión Apolo 13 cuando tres astronautas se vieron obligados a abandonar sus planes debido a una explosión en los tanques de oxígeno.

Extrapolando la frase a la situación política actual, los españoles nos enfrentamos ante muchos problemas, algunos motivados por las inclemencias climáticas y otros, los más, por la casta de representantes mediocres que nos rodean.

Pero lo más preocupante no es como nos vemos, lo peor es como nos ven, la imagen que estamos dando ante los países de la UE, ante todo el mundo, de país de fandango y pandereta, de mamones y mercachifles, de pueblo inculto y aborregado, donde hemos llegado a la situación más favorable para que la ultra derecha pueda acceder a gobernar y hacer realidad la máxima de Francisco Franco: “lo dejo todo atado y bien atado”.

Los socialistas, los antiguos comunistas, los genuinos y genuinas hombres y mujeres de la izquierda tradicional, los que durante de toda la vida hemos perseguido con ahínco la unión de la izquierda española, los que vivimos con ilusión el discurso del “viejo profesor” Enrique Tierno, fundador del Partido Socialista del Interior, que posteriormente pasó a llamarse Partido Socialista Popular, en el año 1974 se unió con el Partido Comunista de España, el Partido del Trabajo de España, el Partido Carlista y para formar la Junta Democrática de España, que siempre pretendió la unión con el Partido Socialista Obrero Español como aglutinante de toda la izquierda española, sabemos muy bien que para luchar y vencer a la derecha carroñera, la ultra derecha que añora los tiempos de la dictadura es más necesario que nunca dejar aparcados los intereses personales, las fobias y las filias, y de una vez por todas ir de la mano a la conquista del bien estar social, el avance de la sociedad con leyes justas y dignas.

La ambición por el poder es el resultado de la experiencia vivida, por los 47 millones de españoles, durante estos últimos tres meses. Hemos podido ver como se han quitado la máscara personajes como Pablo Iglesias, Echenique, Albert Rivera, Casado, políticos que han demostrado que el interés social no era para ellos una cuestión prioritaria, que les daba lo mismo lo que ocurría en las calles de la vieja piel de toro.
El esperpento ha sido de tal magnitud que 7 de cada diez españoles admiten que están tan hartos de la política y de los políticos españoles que se van abstener el 10 de noviembre de depositar su voto en las urnas. El desapego por la política ha hecho que la mayoría de los electores decidan ir a pasear o quedarse en el sofá viendo cualquier rollo televisivo antes de tener la sensación de que hagas lo que hagas tu papeleta no servirá para nada, ni siquiera como papel higiénico.

Pablo Iglesias y su consorte han logrado que la gente mayor   tenga una especie de deja vu, la sensación de revivir el pasado haciendo buena la dictadura franquista.

La falta de criterios de hombre de estado, el egoísmo del dictador de izquierda, han acabado por desmontar la figura de comunista progre del politólogo madrileño, para dejarnos ver que debajo de esa capa “socialista” existe un político a la mejor imagen de lo peor de la “casta”, no tiene excusas, no tiene más motivo para actuar en contra de la investidura de Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno de España que acceder al poder cueste lo que cueste y a costa de quienes sea.

Albert Rivera es el promotor indirecto de VOX, es el marketing más cojonudo para Santiago Abascal, es tan estúpido el tema que ha ido perdiendo a sus más fieles allegados en mor de una política de enfrentamiento constante con la Cataluña secesionista, lo peor de este “iluminati” es que deja de lado los problemas, los verdaderos problemas de la gente de a pie. A Rivera le importa bien poco el salario mínimo, la reforma laboral, los desahucios, los parados, los jóvenes, los pensionistas, y todos los etcéteras que quieran, a Rivera le fue bien con el problema catalán y cree que es su lema; “la unidad de España” sin darse cuenta que no solo de “unidad” vivimos los españoles, incluidos los catalanes, que quieran o no tendrán que resolver ellos solos y entre ellos mismos sus dimes y diretes. Cs es un partido vacío, sin contenido, con graves problemas de supervivencia y al igual que Unidas Podemos pagará en las urnas su desapego popular.

El marco que se nos ofrecerá el 11 de noviembre próximo es muy posible que sea la vuelta al bipartidismo, con un Psoe reforzado, un PP en aumento, con el aprovechamiento de la desbandada naranja y un VOX como tercera fuerza política en el hemiciclo del Parlamento de España.
Y con esta será la 3ª vez que no gobierna el Psoe gracias a la voluntad de Pablo Iglesias Turrión. Ahora a las que toquemos...