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Goddbay Juan Carlos

  • Published in Política

EL BAR DE PEPE

Juan Carlos I, Rey emérito de España por la gracia de su hijo Felipe VI, Rey de España por la gracia de su padre, se nos marcha fuera de la piel de toro.
Juan Carlos de Borbón, fiel a sus antecedentes familiares, ha “decidido”, obligado por las circunstancias, poner pies en polvoros98a y abandonar la Zarzuela, residencia real donde ha estado habitando, libre de gastos, 58 años.
Su abuelo, Alfonso XIII, también salió de España creyendo que hacía un favor a los españoles y el 14 de abril del año 1931, pronunciando estas famosas palabras: “espero que no habré de volver, pues ello sólo significaría que el pueblo español no es próspero ni feliz”, y así fue, Alfonso XIII pasó su exilio alojado en hoteles de lujo de diferentes ciudades europeas, que podía pagar gracias a dinero que había depositado previamente en cuentas bancarias suizas e inglesas. Falleció el 28 de febrero de 1941, fue enterrado en Roma y sus restos mortales volvieron a España el 19 de febrero de 1980 donde reposan en el Panteón Real en el Monasterio del Escorial.
Los Borbones siempre han tenido fama de juerguistas y puteros, además de utilizar el trono en beneficio propio, han utilizado el “derecho de pernada” durante siglos, tanto es así que Andrew Morton, autor de escandalosas biografías de Diana de Gales, Tom Cruise y Mónica Lewinsky, destapa en su libro Ladies off Spain interesantes historias de alcoba del rey de España Juan Carlos I.
Po lo visto, y según Morton, las mujeres que habían pasado por el tálamo real podían sobrepasar la cantidad de 1.500, dicho así, a bote pronto, parece una cantidad importante pero sabida la capacidad sexual, que no cerebral, de nuestro exrey parece quedarse corto. El caso es que dicen tiene una atracción y especial gusto por las artistas, Raffaella Carrá, Paloma San Basilio, Sara Montiel, con quien su esposa, la Reina Sofía sorprendió en la cama, son sólo un ejemplo de las muchas actrices y cantantes que aparecían por televisión española. Por lo visto el “Monarca salido” donde ponía el ojo ponía…
Durante muchos años en España existió un pacto de silencio con la familia real. Todos los medios de comunicación y la Iglesia Católica, aún sabedores de las cacerías y negocios del monarca, permanecieron sordos y mudos en aras de no dañar la imagen del monarca y su familia.
El diario británico Sunday Times escribió que “el rey Juan Carlos es un mujeriego en serie que no ha compartido cama con su mujer desde hace 35 años”.
 El Daily Mail dijo que “el monarca le habría tirado los trastos a la princesa de Gales”, en alusión a la fallecida Lady Di.

Hace siete años la biógrafa real Lady Colin Campbell, haciendo referencia a Lady Di, dijo que “la princesa y el rey tuvieron un affaire en un crucero durante el verano de 1986 y en abril siguiente”.
Algunas de sus numerosas amantes catalogan a “Juanito” como buen follador, pero un tonto de nacimiento, o sea en versión folclórica “la fuerza la tenía en el pito, de cerebro nada de nada”. La tragedia de las amantes reales se producía después de que ella, por indicaciones de la propia Zarzuela, pusiera fin a la relación sexual con el Soberano de España cañí. Era entonces cuando se producía el vía crucis de la examante al comprobar que, por indicaciones “reales”, se les cerraba el acceso a tv públicas y privadas y por supuesto a producciones cinematográficas salvo que el productor se conformase a realizar la película sin un céntimo de subvención. Las amenazas a las “cortesanas” del tálamo real, eran constantes hasta llegar a prohibir hacer alguna declaración al respecto salvo arriesgarse a una persecución constante de las Instituciones del Estado. Más de una de estas mujeres han sufrido problemas con sus declaraciones de hacienda en cuanto a las retenciones de IRPF y más de una han tenido que prometer y jurar el silencio a la forma siciliana, “o te callas o a la primera insinuación sobre tu relación con “su Majestad” puedes dar por finalizada tu carrera profesional”, así sin más, al mejor estilo de checa fascista, al mejor estilo medieval se ha llevado el “derecho de pernada real”.
Según informaciones secretas se rumoreaba que el Ministerio del Ejército corría con los gastos de la limpieza del fusil real y fue el Presidente Aznar, sabido su nula relación con Juan Carlos I, quien  prohibió esos “gastos” diciendo “Se acabaron estos pagos, si el Rey tiene floja la bragueta que se pague él el arreglo de la cremallera”.
Asqueroso todo este bochornoso dosier de mujeres “deslumbradas” por el cipote real, por la diversión de un presunto obseso sexual coronado como Rey de España por la Gracia de Francisco Franco Bahamonde y mafioso el silencio alrededor de un acosador sexual.
El asunto de las “comisiones reales” era bien sabido por todo su entorno, que se lo pregunten a Mario Conde en su etapa de presidente de Banesto, que según ha manifestado públicamente, en más de una ocasión y por medio testaferros al uso, entrego importantes cantidades de dinero a las arcas del rey. Todos los empresarios que acudían acompañando al Rey en sus viajes al extranjero en misiones comerciales tenían bien claro que, en caso de producirse el negocio, la comisión real estaba considerada en los presupuestos.
Corina lo único que ha hecho es airear la mierda, o sea poner el ventilador en marcha y hacer público y notorio lo que todos sabíamos y muchos callaban.
D. Juan Carlos I no sé si se debe marchar o quedar, pero si debiera devolver a los españoles el dinero que nos ha podido costar  el cobro de esas supuestas comisiones.
Un mal ejemplo de la eficacia de la monarquía que hace que muchos españoles y españolas consideren la República como sistema democrático ideal.
Goodbay Juan Carlos I ex rey de España.