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¿Presuntos culpables?

  • Published in Política

Esto se pone feo.

El COVID-19 se ha disparado por culpa de quienes han dirigido política y temerariamente una desescalada precipitada y sin controles médicos, cuyos profesionales se han visto desautorizados en su arriesgada y excelente labor de continuar salvando vidas por culpa del Gobierno de Madrid y del Ejecutivo de Canarias, presionados por el poder económico y demás poderes fácticos de este país de cantinela, empresarios caciques, populistas, antisistemas y fanáticos.
Señor Ángel Víctor Torres, presidente del Gobierno canario: ¿se considera usted, presuntamente, uno de los responsables de los rebrotes, nuevos contagios y nuevas muertes por coronavirus como viene ocurriendo en las últimos días y horas en nuestro Archipiélago canario? ¿No cree que se precipitó haciendo una campaña política salvaje para activar una desescalada aún más salvaje e irresponsable en todas nuestras Islas Canarias animando a llenar aeropuertos, aviones de Binter y de otras compañías aéreas, hoteles, cines, teatros, espectáculos públicos, cafeterías, restaurantes, bares, terrazas y playas?

La situación del imparable rebrote del Coronavirus es tan preocupante que, en la isla de Gran Canaria, la doctora Victoria Crespo, directora del Centro de Salud de Guanarteme, ubicado cerca de la playa de Las Canteras, recuerda en un comunicado difundido ayer domingo, 23/08/2020, que el brote del coronavirus “está azotando severamente” esta zona básica de salud y “es muchísimo más relevante” que la ola de marzo. No en vano, este último domingo, 23 de agosto de 2020, se registraban más de 300 nuevos contagios en Gran Canaria, la mayor cifra contabilizada desde el inicio de la pandemia en Canarias. La directora de la zona básica de Salud de Guanarteme, Victoria Crespo, hace también un llamamiento urgente y asegura que el centro solo tiene a la mitad de su personal: “Estamos intentando mantener la atención sin cambios, pero ya es humanamente imposible”. La situación es tan grave, señor presidente del Gobierno, y señor consejero de Sanidad, que Atención Primaria ha sido abandonada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por el propio Gobierno de Canarias sin medir sus consecuencias sanitarias y las vidas de los pacientes. ¿Sabía el consejero de Sanidad, Blas Trujillo, que la burocratización, la difícil accesibilidad a la atención hospitalaria y, ahora, otra vez, el Covid, “hacen muy difícil un seguimiento óptimo de los pacientes crónicos”, según exponen los profesionales médicos?

Para esos zapadores irresponsables y falsarios de la política de la mentira que forman un Gobierno de acobardados expertos en la desinformación, deberían depurarse responsabilidades políticas. Aquí, en el Archipiélago Canario, y allá en Madrid, en La Moncloa.
Tanto el Gobierno central como el autonómico han cedido a las presiones de los poderosos sin preocuparles lo más mínimo las consecuencias. No se han inmutado. Han mirado para otro lado sin importarles los brotes anunciados con antelación por los expertos y científicos, más las muertes que no cesan. Está claro que la torpeza no tiene límites. Decirles que lo han hecho políticamente incorrecto, es adularles. Hay que llamar a las cosas por su nombre: son sinvergüenzas, políticos golfos e irresponsables.

Tras un confinamiento ejemplar, la mayoría de los españoles fuimos disciplinados y solidarios cumpliendo estrictamente con las normas sanitarias dictadas y aconsejadas a la población por el Gobierno presidido por Pedro Sánchez. Sin embargo, en el caso de Canarias, mientras el Gobierno de España centraba toda su labor de prevención de la pandemia sanitaria aconsejando no solo el confinamiento total, sino, además, el uso de las mascarillas, guantes y respetando el distanciamiento, el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ya se dedicaba a mediados del mes de abril de 2020 a ofrecer declaraciones ambiguas, contradictorias y hasta triunfalistas: “Canarias está alejada de la pandemia, todo está bajo control”, decía entusiasmado Torres en medio de una riada de muertos por Coronavirus que, al día de hoy, ya suman casi los 30.000 fallecidos en España, según informa el ministerio de Sanidad.

Como intelectual, el presidente del Ejecutivo regional está hecho de materia gris. Y como político, ya todo el mundo conoce sus raquíticas limitaciones. Incluida su ilimitada estupidez y torpeza. Torres actúa casi siempre traicionado por su subconsciente. Lo mismo le ocurre con su ilimitado e iluminado protagonismo egocéntrico cuando le ponen delante veinte cámaras de distintas cadenas de televisión (la tele autonómica está descarada y vergonzosamente a sus órdenes) y una nube de micrófonos de emisoras de radio, fotógrafos y medios en general lo transportan “imaginariamente al despacho de un presidente bolivariano engreído como lo es Nicolás Maduro”. Es ahí donde Torres pierde el tino y aparece la estupidez de un hombre más mediático como tele-predicador evangelista de “reality show” de la televisión criolla y bananera que de político serio. Da la sensación que sigue las técnicas en su versión más dura, del tele-pastor Donald Trump.

El presiente Torres no es creíble. Más parece un vendedor de enciclopedias, de quesos o de neveras que un líder serio, responsable y respetado por los canarios. Solo falta que le dejen presentar un Telediario. Pues su programa político de Gobierno está centrado en el marketing publicitario de la institución que preside y en su imagen, el poder, la gloria, el halago fácil y salir en los medios. No sería nada extraño de que, Torres, que “hoy sería recordado como el presidente que más sufrió de la historia de Canarias”, según admite el propio titular del Gobierno canario, acabe de actor de la tele autonómica en un serial melodramático vestido de bombero, o de nueva estrella televisiva en el programa en “Clave de Ja” al lado de las geniales y admiradas Lili Quintana, Eloísa González y Yanely Hernández, entre otros grandes actores y actrices.

Por lo visto, la pandemia y los muertos en las residencias de mayores era y es anecdótico para el presidente canario. Esas desgracias, supuestamente, estaban y están por debajo de la economía, nunca por encima del tejido empresarial ni de los puestos de trabajo. Porque, según decía y dice Torres: “Canarias es un destino turístico mundial muy seguro libre del Covid-19 y sus letales consecuencias”. Para Torres, lo más importante es: “llenar nuestras discotecas, cafeterías, bares, terrazas, restaurantes, hoteles y libertad de circulación en todos los aeropuertos canarios, nacionales e internacionales”. Aquí no pasa nada, ¿verdad, presidente? Somos el paraíso. Manifiestamente insólito, inaudito, señor Torres.

Presionado brutalmente por la cúpula empresarial de Gran Canaria y Tenerife, Ángel Víctor Torres, secretario general del PSOE en Canarias, un presidente díscolo, sufría y sufre, presuntamente, pesadillas nocturnas sin saber qué “historias” tiene que contar a la prensa cada día. Su obsesión era y sigue siendo que la Isla de La Graciosa se llene de turistas sin medir las consecuencias de los zarpazos de una pandemia mortal que está matando a millones de ciudadanos en todo el mundo. Ya hay registrados más de 23,2 millones de casos y más de 805.000 muertos en todo el mundo con fecha de 23 de Agosto de 2020, según RTVE. Canarias cuenta con más de 2.200 casos activos de coronavirus. En las últimas horas se ha registrado el mayor aumento de positivos en un día con más de 300 contagios, confirma la Consejería de Sanidad del Gobierno canario.

Mientras tanto, a pesar de las últimas cifras que son alarmantes, el presidente del Gobierno de Canarias, sigue obsesionado tratando de vendernos con todo su cinismo e ignorancia que: "Canarias es el lugar más seguro del mundo sin Covid-19". Animando a la gente a llenar aeropuertos, aviones, barcos, hoteles, playas, discotecas, cafeterías, cines, bares, terrazas y restaurantes. Tengo aquí delante los recortes de prensa donde solo dice disparates y boberías. A mi, como ciudadano canario, me produce vergüenza.
¿Dónde están la mayoría de los periodistas y medios informativos o “estómagos agradecidos” que le hacen la ola al presidente Torres? ¿A cambio de qué? Hoy, los periódicos y el periodismo es un negocio. A veces, no siempre, políticamente sí es un sucio negocio. La verdad ya no es lo más importante. Torres da la imagen de un político mediocre y torpe que está a las órdenes, supuestamente, de cuatro empresarios golfos y sin escrúpulos. No generalizo porque sería injusto. Pues la mayoría de los empresarios, el 98 por ciento, son personas serias y honradas. Me refiero a ese grupo de "empresarios mafiosos", sin ética ni principios que, con tal de vender cuatro copas de whisky o de ron, poco les preocupa contagiar de Coronavirus a toda la población. Son "empresarios-golfos" a los que no les importa los muertos por el COVID-19.

Visto lo visto, ¿quién manda en Canarias, señor Torres? ¿Quién manda aquí? ¿Sus amigos, los cuatro empresarios del Apocalipsis? ¿Cuánto nos cuesta su servidumbre? ¿Hay un futuro para la Sanidad Pública Canaria, o se decanta usted, presuntamente, por la Sanidad Privada y por la barriga de algunos de sus capitostes? No lo veo a usted como un posibilista ni como un evolucionista. ¿Está seguro que su fondo ideal es el socialismo? ¿Dónde empieza su fundamento moral y su fondo ético como socialista?