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La banca publica, ocasión perdida de Pedro Sánchez

Debido a que estamos siendo extorsionados por la banca privada, está muy extendida en la población, la necesidad de dotarnos de una banca publica.

En ese sentido, teníamos la ocasión mediante la oportuna reconversión de Bankia que estaba participada al 60% por fondos del Estado, concretamente 24.000 millones de euros, que aportamos todos los contribuyentes, en la seguridad de que en su momento, pasaría a ser exclusivamente un banco del Estado.

No ha sido así y por el contrario, la absorción de Bankia por la Caixa, parece ser que ha roto esa posibilidad. El caso es que todo apunta al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE (juez y parte) Pedro Sánchez, como único responsable de que no podamos disponer de la referida banca publica. Ese es el enfoque con arreglo a las declaraciones realizadas por Pablo Iglesias y Alberto Garzón, que como miembros del gobierno se quejaron por no haber sido ni tan siquiera informados y menos aún consultados.

Pedro Sánchez no ha puesto en práctica la promesa que le hizo a la militancia del PSOE, cuando después de ser elegido secretario general a través del proceso de primarias y tras la celebración del ultimo (39) Congreso Federal, manifestó públicamente que iba a darle cauces de participación a las afiliadas y afiliados socialistas, sometiéndonos a consideración consultas relevantes y de gran importancia. ¿Y esta no lo es?.

Sin ser los españoles a partir de un cierto poder adquisitivo, élite acaudalada, y por supuesto accionistas de la banca, etc., la gran mayoría de la ciudadanía, teníamos la esperanza de que Bankia iba a ser la solución a los tantos problemas que con total impunidad nos origina la banca privada. ¿Dónde está la visión política y social de Pedro Sánchez, para que esta operación por parte de los dirigentes de las dos entidades bancarias, al margen del Estado accionista máximo de Bankia, se haya llevado a efecto?

El gobierno tenia todo a su favor para haber evitado esa operación y la cuestión a dilucidar es ¿por qué no lo hizo?. ¿Llega a tanto la miopía política de Pedro Sánchez y sus tantos asesores y personas de confianza?. ¿O es que se identifican con lo acordado por los directivos de Bankia y Caixabank?.

¿Por qué no ha sido consultada la militancia socialista?. ¿Seria como consecuencia de que ésta al estar mas en sintonía con la realidad, con toda probabilidad y en contra del sentir de los dirigentes, se hubiera manifestado a favor de una banca publica?.

No solamente ha perdido Pedro Sánchez la oportunidad de que podamos disponer de una banca publica, también de que el Pueblo Español se lo hubiera reconocido y en las próximas elecciones el PSOE, tuviera un mayor respaldo electoral. Todo esto es debido a las estructuras jerarquizadas y a través de éstas el funcionamiento de los partidos políticos, que son secuestrados desde las instituciones.

Nunca apoyo con mi voto a ningún candidato que se presenta a dos cargos, orgánico e institucional al mismo nivel. Eso lo volveré a hacer con Pedro Sánchez si siendo presidente del gobierno se presenta a la reelección como secretario general. Lo malo es que su ejemplo se ha extrapolado a sus homólogos territoriales: presidentes de comunidades autónomas, diputaciones, cabildos y alcaldes en ayuntamientos.

La militancia en los partidos políticos (salvo honrosas excepciones como es el caso del PNV), en la actualidad es sólo testimonial, pues las afiliadas y afiliados son meros ceros a la izquierda. La celebre frase reaccionaria pronunciada por Alfonso Guerra “quien se mueva no sale en la foto”, se ha hecho realidad en el PSOE y en la mayoría de las organizaciones políticas. Se hace necesario una profunda regeneración democrática que evite éste tipo de amenazas.

Tenemos el deber de reactivar y reforzar el sistema democrático, de lo contrario se lo pondremos cada vez más fácil, a quienes con practicas reaccionarias y fascistas quieren menoscabarlo e incluso acabar con el mismo.

Debido a la deriva que de un tiempo a esta parte ha experimentado el PSOE (sus jerarcas que lo tienen secuestrado), “tirando por la borda” principios, valores y convicciones, entraba dentro de lo previsible lo que ha ocurrido con la absorción de Bankia por Caixabank. Pero, ¿Hasta que punto esa operación tiene completa validez?. ¿Si el gobierno tuviera voluntad política, no podría abortarla haciendo valer la participación del 60% del Estado en Bankia y que se hizo al margen del mismo?. De no hacerlo así, ¿podría incurrir el gobierno en una malversación de nuestros fondos como contribuyentes?

No son satisfactorias las valoraciones hechas por Pablo Iglesias y Alberto Garzón, que han manifestado la posibilidad de que el dinero que aun disponía Bankia de todos los españoles 20.500 millones (de los originarios 24.000 había resarcido 3.500), van a ser devueltos en su integridad. Es un mensaje que de cara a la galería suena muy bien.

Pero más que la recuperación, es preferible utilizar la cantidad invertida para poder contar con la tan ansiada banca pública. El gobierno de izquierda y progresista, se demuestra con hechos y no para quedar bien con frases grandilocuentes. ¿No hay posibilidad de revertir la absorción de Bankia por Caixabank y  vamos a perder una gran oportunidad de disponer de una banca pública, que nos evite seguir soportando abusos y extorsiones de la banca privada, contraviniendo el sentir ciudadano muy generalizado?.

Antonio Aguado Suárez

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