Log in
Sin imágenes

¡¡Ave que vuela a la cazuela!!

  • Published in Política

CUADERNO DE BITÁCORA

Hace unos años un político (cuyo nombre me reservo porque ya está descansando en paz) me comentaba, en los pasillos del parlamento de Canarias, “mira Joaquín, no te olvides nunca que ave que vuela ¡¡a la cazuela!!”.
Ahora tenemos el tema de la Federación Española de Fútbol y su contrato con Arabia Saudí para jugar la supercopa y el pelotazo de Gerard Piqué de 24 millones de euros. Desde luego que no se puede pedir más del defensa culé del Barça, ideas e imaginación le sobra, algo que falta a muchos de nuestros políticos que se llevan el doble, tocándose los miolos en el sillón de su despacho, y además ilegal. Piqué se ha llevado de la “buchaca” árabe 24 kilos y además lo ha hecho legalmente y vendiendo marca España con calidad. Eso de “la pela es la pela” lo tiene bien aprendido el noi de Barcelona, no en vano tiene un coeficiente intelectual de 170. En lugar de criticarlo deberíamos nombrarlo asesor de la presidencia del gobierno con rango de ministro de comercio, deporte, industria y turismo…
El caso de la estafa de la venta de mascarillas al ayuntamiento de Madrid es el pico del iceberg. Digamos que, entre los miles de millones gastados en el tema de la pandemia, el tema de Alberto Luceño, Luis Medina, Almeida y compañía es el chocolate del loro, 6 millones de euros no supondrá más del 0,005% del total estafado a los españoles por algunos que, al pairo en la “urgencia en salvar vidas”, han salvado sus vidas para todas sus vidas.
Aquí la frase dicha por Alberto Luceño al descendiente del Duque de Medina, “pa el saco” no deja de ser una consigna de todos los listillos que buscan vivir a cuenta del chollo institucional.
Vender millones de euros en mascarillas al ayuntamiento de Madrid en plena pandemia, en un momento en el que se habían suspendido las normativas del concurso público, se puede considerar como algo habitual en todas las instituciones públicas del país, o sea que sin tiramos de la manta nos encontraremos con que, de la noche a la mañana, hay una centena de nuevos millonarios que sin disparar un palo al agua y así como si no fuera la cosa, sin primitiva, bonoloto o euro millón, de repente aparecen con un Ferrari, Mercedes, o cualquier chorrada de 4 ruedas, o con un yate de esos de nada y presumiendo de pasta gansa pueden considerarse que se dedican al narcotráfico o bien que forman parte del saqueo que se ha producido en las arcas del erario de ayuntamientos y gobierno central a base de la milonga sentimental de “salvar vidas”.
El alcalde de Madrid, si no está, supuestamente, en el “ajo” y no se ha metido en el “saco” un par de kilitos de euros por el tema de compras de material sanitario, ha hecho el idiota. Porque está bien que te acusen de complicidad si tienes a buen recaudo la pasta, pero si encima de no llevarte un bocado del pastel te involucra tu primo, tu jefa de negociado, y entre todos te la lían divina de la muerte, apaga y cierra el chiringuito.
En esto de las compras “urgentes” para salvar vidas, que tiene su cosa sentimental, se hizo el famoso hospital madrileño para asistir a enfermos de covid19, cuyo presupuesto inicial era de 51 millones de euros, acabo con un coste superior a los 170 millones de euros, un 149% superior a lo previsto. Cuando empiecen aflorar la mamandurria de los Tomasito, Luisito, Albertito, Pepe Luis, etc., etc., no nos sorprenderán los 6 millones de euros que se han repartido entre los dos estafadores de pacotilla comprando mascarillas de chochos y moscas (la mitad de ellas defectuosas e inservibles) o las comisiones del hermanito y la mamá de Isabelita.
Ya lo dijo Pepe Luis Ábalos ex ministro de fomento; “el que no se ha escondido, tiempo ha tenido”, y recogiendo la supuesta comisión de parte de la subvención de 53 millones de euros a la aerolínea venezolana Plus Ultra, se mandó a mudar. El caso Ábalos está pendiente de investigación también por sus reiterados pagos con dinero del ministerio gastados en juergas con puterío incluido.
De momento el gobierno está escapando de los escándalos por la compra de test de antígenos deteriorados, mascarillas y epis en el mismo estado, etc., igualmente las Comunidades Autónomas, aquí no se salva ni el gato, al fin y al cabo, ave que vuela… a la cazuela.