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¿Se desvanecerán las expectativas sobre el Frente Amplio?

  • Published in Política

Desde que, en octubre de 2021, Yolanda Díaz dio a conocer la posible creación de un frente amplio, como espacio electoral de izquierda se crearon grandes expectativas, no en vano, la situación política de España cada vez está siendo más insoportable, con la ascensión de la derecha extrema del PP y extrema derecha de Vox.

En caso de seguir incrementando su arraigo y electorado y lleguen a configurar gobierno, será evidente el retroceso tan grande que vamos a padecer en libertad y justicia social.

Ella podría ser la persona indicada para llevar a efecto ese proyecto y es que, los logros laborales y sociales conseguidos, a través de su Ministerio de Trabajo son indiscutibles, como el SMI elevarlo desde enero de este año a 1000, un 35% cuando en 2018 estaba en 735 euros. Los ERTE (Expediente de Regulación de Empleo) ha sido una de sus grandes apuestas, dando muy bien resultado, pues en plena crisis por la pandemia ha permitido que muchas empresas no cerraran y se salvaran muchos puestos de trabajo.

Otro de sus logros fue la reforma laboral, aunque ha sido a medias y es que pretendía su derogación. Así y todo, en comparación con la situación anterior se ha experimentado mejoras en las relaciones laborales y económicas para los trabajadores, siendo de los aspectos más destacados, la negociación de los convenios colectivos por sectores y no por empresas. Una menor tasa de temporalidad, mediante el paso del contrato temporal al fijo discontinuo, acercándonos a la media europea que anteriormente la duplicábamos. Bajada del paro a menos de 3 millones y con una tasa de empleo de mas de 20 millones, la primera vez en la historia que se consigue. Lo pudo lograr por su gran talante negociador, poniendo de acuerdo a empresarios y sindicatos.

Contribuyó a que el IMV (Ingreso Mínimo Vital) fuera una realidad con su implantación el 15 de junio de 2020, para que pudiera beneficiar a 850.000 familias, aproximadamente 2,3 millones de personas, que representan el 17% de la población más pobre, con una renta mensual inferior a 300 euros. Su percepción oscila entre los 470 euros el equivalente a una pensión no contributiva en un hogar unipersonal y de 1.033 euros al mes para unidades familiares de dos adultos y tres o más menores.

El problema, es que, debido a la alta complejidad burocrática y requisitos necesarios, hasta la actualidad solo esta llegando a menos del 9,8% de la población que tiene derecho. En consecuencia, esto les crea malestar e incluso indignación por la situación tan grave que vienen atravesando de pobreza y exclusión social, algo que debería preocupar ya que pueden ser víctimas del discurso populista que emplean las reaccionarias derechas del PP y Vox.

El proyecto Frente Amplio que pretende promover Yolanda Díaz, tiene dos experiencias en las que mirarse. De una la protagonizada igualmente con muchas expectativas por Podemos, pero que con el tiempo se fue diluyendo por sus propios errores y equivocaciones, no exentos de divisiones y enfrentamientos entre sus cofundadores, con ajustes de cuentas y depuraciones entre ellos, hasta tal punto de que, en la actualidad son muy pocos los que aún se mantienen del grupo fundacional. Esto, ha creado desanimo y frustración a gran parte de su militancia. Y en sus simpatizantes mucho desconcierto y decepción, también con la generación de tantas siglas en relación a la original Podemos, que perfectamente podría ser la globalizadora e integradora, pero la aparición de tantos sucedáneos territoriales con sus propias denominaciones, han ocasionado controversias y distorsiones, que le ha venido pasando factura.

Como colofón, ha sido la pobre experiencia vivida en las elecciones andaluzas del pasado 19 de junio. Era previsible como así ocurrió, que el presidente Juanma Moreno adelantaría las elecciones y daba pistas de que serian para el referido mes de junio. Incomprensiblemente, la izquierda y en esta ocasión con la participación de Yolanda Díaz, no tuvieron los reflejos suficientes como para hacerle frente a esas elecciones con más garantías, habiendo cometido fallos garrafales, como el no cumplimiento de Unidas Podemos y Alianza Verde de presentación de sus candidatos en tiempo ante la Junta Electoral para que pasaran a formar parte de la candidatura conjunta entre: Izquierda Unida, Más País, Verdes Equo Andalucía e Iniciativa del Pueblo Andaluz, que pasó con otra nueva sigla a denominarse Por Andalucía, que aparte de producir más confusión tuvo que competir con la de Adelante Andalucía de Teresa Rodríguez.

La desunión de la izquierda le produjo la perdida de 10 escaños con relación a las elecciones anteriores (17). Esto y la pobre impresión que causó el PSOE, con su candidato Juan Espadas al frente, no motivando ni incentivando a su electorado, hizo que perdieran 127.000 votos y no recuperaran a los cerca de 400.000 abstencionistas de las elecciones de 2018, les produjo con respecto a estas elecciones la perdida de 3 escaños, obteniendo en esta ocasión su peor resultado con 30. Todo le vino muy bien al PP, pues ganó las elecciones por mayoría absoluta de 58 diputados regionales, que le permiten gobernar en solitario. Han sido muchas las equivocaciones cometidas por la izquierda en Andalucía y es de esperar que esto le sirva a Yolanda Díaz como experiencia para que no vuelva a ocurrir. En torno a su persona se ha creado muchas esperanzas e ilusiones, para poder frenar el avance de la ultraderecha mediante la puesta en practica de mas libertad y justicia social.

Eso es lo que hizo mientras mantuvo la Presidencia de su país Uruguay entre 2010-2015 el extraordinario Pepe Mujica, persona totalmente integra y muy sencilla. La organización política con la que ganó las elecciones precisamente se denominaba Frente Amplio. Lo mismo ha ocurrido en Chile con Gabriel Boric, que con tan solo 36 años y procediendo del mundo de la izquierda estudiantil, gano las elecciones en su país celebradas el pasado 21 de noviembre. Lo pudo lograr con la conjunción de diversas organizaciones políticas en el Frente Amplio que lideró. Estos dos ejemplos deberían servirle a Yolanda Díaz para sin más dilaciones y menos confusiones, se dedique a configurar un proyecto esperanzador e ilusionante de abajo hacia arriba con la mayor participación posible de la sociedad (al respecto lo tiene previsto con el logo sumar: “Escuchar, dialogar y cuidar”), esperando que por claridad y operatividad al final se materialice en las siglas Frente Amplio y que sin sucedáneos, abarque al conjunto del país y al contrario de lo que se hizo en Andalucía, dejar para el final la elección democráticamente de las personas merecedoras de encabezarlo.

Ojala Yolanda Díaz logre llevar a efecto el Frente Amplio, que incluso Pedro Sánchez lo desea para continuar extendiendo el actual pacto de gobierno, pero de no conseguirlo lo más probable es que, éste mire para el otro lado el PP y pueda configurar con ellos una gran coalición gubernamental.

Antonio Aguado Suárez