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El Cabildo de Gran Canaria reclama la inclusión de la singularidad insular en el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático

Las alegaciones señalan que no existen medidas y diagnósticos suficientes ni concretos para la Isla y el archipiélago

Las alegaciones al Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático impulsadas por el Cabildo de Gran Canaria exigen la inclusión expresa de las especificidades insulares en la aplicación de todos sus objetivos, máxime cuando diversos organismos internacionales sitúan a la Isla y al conjunto del archipiélago como puntos críticos y la Unión Europea concreta múltiples impactos en las regiones ultraperiféricas, entre ellos el mayor riesgo de incendio forestal, la sequía, la degradación del suelo o el aumento de la temperatura del agua oceánica.

Las alegaciones destacan por ejemplo que el Plan sí hace referencia a la disminución de las precipitaciones y sus efectos en la Península y a su especial incidencia en el área mediterránea, mientras que no se hace ninguna mención específica a Canarias a pesar del estrés hídrico que sufren las Islas, una de las causas de los incendios forestales que han afectado a Gran Canaria, donde además el 90% del territorio presenta un riesgo alto o muy alto de desertificación.

Las reclamaciones de Gran Canaria son fruto del foro impulsado por el Consejo Insular de la Energía del Cabildo, proceso que sumó los conocimientos y perspectivas de varias áreas de la Institución insular, distintos departamentos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), Patronato de Turismo, Consorcio Insular de Emergencias, Federación de Hostelería y diversos expertos.

Las alegaciones también subrayan que el Grupo Intergubernamental de Cambio Climático ha identificado la franja marítima de Canarias como un área especialmente sensible por la disminución de los días de lluvia y el incremento de los días secos consecutivos y que en cambio “no se contempla la realidad insular en este vector” y tampoco hay rastro del archipiélago en los apartados dedicados al aumento de las temperaturas máximas y mínimas.

Las sugerencias del Cabildo y del resto de organizaciones plantean potenciar los modelos para disponer de datos y predicciones fiables en las Islas en materia de cambio climático y recalcan que Canarias no dispone de sistemas actualizados y eficaces de alerta temprana para responder a episodios severos de fenómenos meteorológicos adversos.

Las entidades y expertos que participaron en la redacción de las alegaciones proponen incluir la casuística canaria sobre el aumento de la temperatura del mar, pues exponen que los datos de Aemet confirman el ascenso de la temperatura del mar en la zona de Canarias.

Catalogación de principios activos de la flora insular

El impacto en la flora y la fauna ocupa una parte importante de las alegaciones, que informan del cambio en los regímenes de los vientos y el debilitamiento de los alisios en verano, que es cuando aportan humedad en la parte de Gran Canaria y las otras islas de mayor relieve, lo que tiene efectos directos sobre la biodiversidad.
 
Además, instan a incluir en el análisis y seguimiento la concentración de partículas por calima y a catalogar los principios activos de las especies vegetales autóctonas en el caso de que sean de utilidad sanitaria, así como a adoptar el concepto transversal de la salud como elemento multidisciplinar integrador donde se aúnan la salud humana, la animal y la de los ecosistemas.

El Cabildo solicita igualmente la implantación de políticas que favorezcan la implantación de energía más adaptada a la nueva realidad climática y su adecuación a la situación geográfica de Canarias y su condición de territorio insular, así como medidas para impulsar el autoabastecimiento de ganadería, agricultura, turismo y demás servicios esenciales como el ciclo del agua.

La Institución insular y sus colaboradores recalcan que la Unión Europea ha fijado con claridad las afecciones específicas del cambio climático en las regiones ultraperiféricas, entre las que se cuentan la acidificación de los océanos, la intrusión de agua salada en los acuíferos, el aumento de plagas y especies invasoras o la degradación del suelo.

Igualmente, las alegaciones consideran que no se ha incluido a las comunidades autónomas y cabildos como órganos competentes en determinadas líneas de trabajo y se recuerda que el Cabildo de Gran Canaria lidera el proyecto de colaboración internacional Mac-Clima, cuya finalidad es la adaptación al cambio climático en la región macaronésica y que supone un ejemplo de cooperación para mitigar sus consecuencias.

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