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Santiago Pérez a Ana Oramas: «La defensa del interés general nunca puede ser guerra sucia»

“Sobre todo cuando se ejerce con el claro objetivo de luchar contra la corrupción que inunda las prácticas y el estilo de Coalición Canaria”, afirma

El concejal de La Laguna Santiago Pérez lamenta que Ana Oramas, de la que por fin toda la sociedad española ha conocido su conexión ultraderechista, “se haya referido a mí estos días, a propósito del Caso Grúas, acusándome de estar haciendo “guerra sucia”, una acusación en la lógica de la facilidad compulsiva de Oramas para mentir sin cortarse un pelo”.

Santiago Pérez recuerda que “en cualquier sociedad civilizada y democrática la defensa de la legalidad y del interés público nunca es guerra sucia, siempre es defensa del interés general, defensa de la transparencia. Sobre todo cuando esas acciones judiciales se emprenden cumpliendo el deber legal que nos impone a los cargos públicos el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal”.

Y fundamentalmente cuando se ejerce con el claro objetivo de luchar contra la corrupción que inunda las prácticas y el estilo de Coalición Canaria (CC).

El concejal lagunero aclara que “practicar la guerra sucia, como hacen Ana Oramas, Fernando Clavijo y toda la dirigencia de CC, es instaurar la censura en los principales medios de comunicación en los que ellos actúan sin que los demás tengamos la oportunidad de contestarles debidamente”.

Practicar la guerra sucia es colonizar las instituciones y empresas que gestionan los servicios públicos para enchufar a toda la clientela de Coalición Canaria.

Practicar la guerra sucia es colonizar mediante subveciones las entidades asociativas que debieran ser reivindicativas e independientes del poder político.

Todo eso es guerra sucia. Y en ella, Ana Oramas, su discípulo Fernando Clavijo y el discípulo de su discípulo, se están revelando como consumados maestros.

“Afortunadamente –siguió-- la sociedad española y nuestro sistema de convivencia, por mucho que a ellos les pese, se ha constituido como un Estado de Derecho en el que el imperio de la Ley y la prevalencia del interés público poco a poco pero inexorablemente se van abiendo paso”.

Santiago Pérez finalizó diciendo que “Oramas habla de mí como si me hubiera derrotado electoralmente, olvidando que es la última diputada del último de los partidos que obtuvo representación en el Congreso por nuestra provincia”.

Y es que “en nuestro golaverage particular le llevo clara ventaja en concejales y en porcentajes en las dos confrontaciones electorales en las que hemos competido. Con la diferencia de que ella lo hizo con el respaldo del aparato del poder y yo a pecho descubierto. Si esto fuera la Champios, estaría eliminada. Y cualquiera que la oiga parece que ha ganado electoralmente. Fue alcaldesa apoyándose en el bloque de una derecha que se siente muy bien representada por ella, un bloque de perdedores. Y sigue diciendo mentiras para dar la vuelta a los hechos, que es lo que intenta día tras días apoyándose en un aparato mediático pagado con dinero de los contribuyentes”.