Log in
Sin imágenes

Luis Gonzalo Segura: «Para ser de izquierdas no solo hace falta enfrentarse a la ultraderecha, sino hacer políticas de izquierdas»

Entrevista en Radio San Borondón a Luis Gonzalo Segura, ex Teniente del Ejército de Tierra.

SB-Noticias/Romen Arteaga-. Luis Gonzalo Segura fue Teniente del Ejército de Tierra español hasta que un juicio militar determinó su expulsión del cuerpo -y el Tribunal Supremo lo confirmó - por sus denuncias de abusos y corrupción dentro del ejército, como en otras altas instituciones del Estado. Segura es autor de la que denomina la “trilogía negra del Ejército español”, formada por tres obras donde escudriña las entrañas de las fuerzas militares españolas y su estrecha vinculación con el franquismo, así como las prácticas irregulares, cuando no ilegales, de la cúpula militar.

A propósito de la ceremonia de conmemoración del 23F, lamenta que “este acto terminó siendo un homenaje a Juan Carlos, homenajeando al golpista”. Considera el ex militar que el entonces rey cometió un delito al participar en la intentona junto a otros golpistas. Ironiza sobre el relato extendido por los poderes mediáticos y políticos sobre lo sucedido con una aguda crítica a la obra “Anatomía de un instante” de Javier Cercas: “como novela es fantástica, pero como ensayo no vale un pimiento”. 

Segura entiende que “estamos viviendo con una espada de Damocles en la cabeza” con unas fuerzas armadas que “están deseando dar un golpe de Estado”. Ve improbable que esto suceda actualmente, puesto que no se dan las condiciones y sería muy mal visto tanto en España como en Europa. Pero advierte “la situación en el futuro puede cambiar” y avisa la posibilidad de un futuro en la próxima década donde la coyuntura geopolítica podría ser diferente y avivar la acción de un ejército ahora pasivo en parte. 

El incremento del apoyo a Vox refuerza su tesis. En las últimas elecciones catalanas, el porcentaje de voto a la ultraderecha en las secciones electorales donde hay cuarteles militares estuvo muy por encima de la media, lo cual revelaría la tendencia y el origen de los sectores sociales que apoyan a Vox. 

El ex militar califica como “terrible” la involución que plantea Vox, pero avisa de que es una fuerza apoyada por PP y Cs. Además, resulta útil para legitimar a ciertos sectores progresistas que se visten de izquierdas por su antagonismo con la ultraderecha. Reflexiona Segura que “la existencia de Vox gravita en torno al apoyo del PP y Cs por su necesidad de gobernar como sea, y la necesidad del PSOE y UP de reforzar sus posiciones entre su electorado”. Considera que la presencia de la ultraderecha en cierta manera le “da oxígeno” al resto de partidos, ya que “todos salen del Congreso diciendo que ninguno le quiere, pero en el fondo todos le necesitan”. 

En este sentido, el ex Teniente se muestra crítico con aquellas facciones tanto mediáticas como políticas que legitiman sus posiciones progresistas con base al embiste permanente con Vox. Para Segura hay medios de comunicación y políticos que se presentan de izquierdas porque buscan la confrontación con la derecha y la ultraderecha. “Pero para ser de izquierdas no solo hace falta enfrentarse a la ultraderecha, sino hacer políticas de izquierdas”. Critica a estos grupos mediáticos y partidistas, en la órbita del PSOE, que “defienden a la monarquía, el IBEX-35, etc.” y se muestra muy claro: “no son de izquierdas, son un sector social de la derecha”. Considera que medios como El País o eldiario.es “ayudan a perpetuar un sistema de bloques aparentemente contrapuestos, pero que en esencia defienden lo mismo”.

Preguntado por Cesar Rodríguez Placeres acerca de cómo democratizar un ejército con tales carencias, el ex Teniente es consciente de las complicaciones que tendría ese proceso (máxime viendo a la Ministra Margarita Robles, bromea). Propone Luis Gonzalo Segura cuatro líneas de actuación para tal objetivo:

  1. Supresión de la justicia militar.
  2. Normalización de los sindicatos dentro de las fuerzas armadas.
  3. Regeneración del cuerpo, con una reducción de efectivos (sobre todo de la cúpula militar)
  4. Terminar con las academias militares, a fin de que los militares se formen en instituciones civiles y después accedan al empleo en el ejército.